¿Un futuro sin papel?El e-book podría cambiar el modelo de consumo del libro05-ago-2009 Javier Yohn Planells
Cada vez hay más y cada vez con más prestaciones, pero las editoriales aún se resisten a apostar fuerte por el libro electrónico.
Le ha llegado el turno a los libros. Mientras las discográficas todavía tiemblan y se revuelven frente a las descargas online, las editoriales estudian cómo afrontar una innovación tecnológica que promete dar un vuelco al mercado literario: el libro electrónico. Y es que, aunque en España todavía sea un juguete más para "geeks" de la tecnología que para amantes de la literatura, lo cierto es que en otros países comienza a despegar la venta y lectura de libros electrónicos. Poco a poco, es cierto, pero con paso seguro y con el apoyo de uno de los gigantes de internet y de la venta de libros online, Amazon. Pero no sólo Amazon, también Sony o El Corte Inglés, por hablar de España, han dado salida a estos "gadgets" Características de un E-bookUn libro electrónico es, básicamente, una pantalla en la que poder leer los libros descargados, con las teclas básicas para moverse por las páginas y una memoria que permita almacenar un número determinado de libros. Luego, dependiendo de los modelos, sus características varían. Eso sí, lo que todos ofrecen es la tecnología de papel electrónico. Esto permite una lectura muy cómoda, prácticamente la de un libro normal. Por ejemplo, los hay con una pantalla táctil que permite escribir anotaciones en las "hojas". Otros, en cambio, vienen con teclado. Los hay que leen todo tipo de documentos mientras que otros sólo permiten un tipo determinado de archivos para evitar el pirateo. También hay e-books que te permiten conectarte a través de Wifi y suscribirte a periódicos y a blogs. ¿Por qué merece la pena comprar un E-book en lugar de un libro?Desde todo punto de vista, un libro electrónico es más práctico y útil que un libro convencional. Por un lado, permite almacenar cientos de libros y a través de internet se puede comprar o descargar un libro en cualquier momento. No digamos ya si disponemos de Wifi: en apenas 200 gramos de peso tendremos una librería completa donde podremos quitar y añadir títulos. Otra de las ventajas es que disminuirá el precio de los libros. Ya no hay impresión ni hay distribución, ni hay que diseñar portadas que atraigan la atención. Por ahora los precios rondan los 10 euros, aunque hecha la ley, hecha la trampa, y ya existen páginas que ofrecen descargas gratuitas de todo tipo de libros. Sin embargo, no todo son buenas noticias. Por ahora el mercado es muy limitado y existen pocos títulos en comparación a la producción en papel. Además, el e-book depende de una batería que, aunque de media duran unas 9.000 pasadas de página, se puede agotar en el momento más emocionantes de la lectura. ¿Cambiará el e-book el mercado editorial?Está claro que el libro electrónico cambia la manera de crear y vender libros. Por lo pronto, supone un ahorro económico para las editoriales. Prescindirán de distribuidores y de impresores, lo que por otro lado supone el fin o la reconversión de toda una industria. Además, beneficia a los escritores conocidos, es decir, a los que no necesiten del soporte de una editorial para dar salida a sus libros porque los lectores ya los esperan y sólo tendrán que descargarlo. Por lo tanto, todos los ingresos irían directamente al autor. Sin embargo, también puede pasar como con la música: que los lectores recurran a copias piratas y entonces ni escritores ni editoriales verían un duro. ¿Nos dirigimos hacia una cultura gratuita? ¿Es eso posible, sostenible? Por ahora, sin embargo, ni el más optimista espera que el libro electrónico sustituya, ni siquiera a largo plazo, al libro de papel. Hace falta un relevo generacionalA pesar de todo, el obstáculo con el que se encuentran las empresas que venden el e-book es doble. Uno, la falta de oferta. Las editoriales no se atreven o no quieren apostar por el e-book, aunque sí que tienen claro que el futuro pasa por él. Parece, sin embargo, que nadie quiere dar el paso por miedo a fallar en el modelo de negocio. En el caso español, Prisa tiene un acuerdo con Amazon para publicar sus diarios en su e-book estrella, Kindle. Sin embargo, en una entrevista que hizo precisamente el periódico El País a los principales editores españoles, resultó evidente su falta de conocimiento y preparación, cuando no desconfianza hacia el libro electrónico. Pero, y he aquí el segundo escollo, quienes aún no entienden las posibilidades del e-book son sobre todo los lectores. El libro tradicional tiene una fuerte carga romántica, emotiva, y el e-book elimina todo el ritual que acompaña a la lectura: abrirlo, pasar las páginas una a una, el olor de un libro nuevo... Esa visión lleva al rechazo del e-book por parte de muchos lectores, sobre todo de los de mayor edad. Sin embargo, muchos editores esperan el relevo generacional, que los niños y jóvenes, tan acostumbrados a los ordenadores y las pantallas, alcancen el nivel adquisitivo necesario y que entonces el mercado del e-book despegue. Pero el cambio es inminente. Las editoriales corren el riesgo de quedarse atrás, de verse sucumbir, como las discográficas, ante el cambio de modelo de consumo. Por mucho que el libro tradicional tenga aún cuerda para mucho rato, quedarse atrás en la carrera del e-book puede suponer mucho dinero en pérdidas y mucho esfuerzo para recuperar el tiempo perdido.
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